
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) busca terminar con la evasión que se registra entre quienes invierten en fideicomisos inmobiliarios.
Y, a fin de potenciar la avanzada, el organismo a cargo de Ricardo Echegaray direccionará sus acciones de inspección y fiscalización sobre todos los integrantes de la cadena.
Es decir, puso la mira sobre los encargados de aportar el capital y de administrar un proyecto inmobiliario como así también sobre quienes se convierten después en los propietarios de nuevas unidades.
El fideicomiso es una figura legal por la cual una empresa o particular (fiduciante) aporta el capital, los bienes y/o los recursos para que otro sujeto (fiduciario) los administre con el fin de, por ejemplo, construir un edificio. Una vez finalizada la obra, el administrador entrega las unidades a otro particular o empresa que adquiere el carácter de beneficiario.
En este escenario, se apuntaría a que las adjudicaciones de propiedades se realicen a valor de plaza o mercado y no al costo. Y, además, controlar de cerca a los administradores de los fideicomisos/fiduciarios.





